Abstract
El sector de la construcción es uno de los principales responsables del consumo de recursos naturales y de la emisión de gases de efecto invernadero, representando un desafío significativo en términos de sostenibilidad. En los últimos años, se han desarrollado estrategias para reducir el impacto ambiental de la edificación, con especial atención a la utilización de materiales sostenibles como alternativa a los convencionales. En este contexto, el presente trabajo analiza la viabilidad del empleo de materiales de bajo impacto ambiental en la construcción de viviendas, considerando su eficiencia energética, resistencia estructural y viabilidad económica.
El estudio se estructura en varias fases metodológicas. En primer lugar, se establece un análisis de los impactos negativos de la construcción tradicional, identificando las principales fuentes de contaminación derivadas del uso de hormigón con cemento Portland y otros materiales de alto costo ambiental. A partir de esta evaluación, se procede a una selección de alternativas más sostenibles empleadas en la herramienta Granta EduPack, la cual permite comparar distintos materiales según criterios de resistencia, durabilidad, reciclabilidad y eficiencia térmica.
Los resultados obtenidos muestran que el hormigón con cemento supersulfatado se presenta como una alternativa óptima para la construcción de muros exteriores, ya que reduce considerablemente la huella de carbono en comparación con el cemento Portland. Este material se fabrica utilizando subproductos industriales reciclados, lo que disminuye la demanda de nuevas materias primas y contribuye a la economía circular. Además, su menor consumo energético en el proceso de producción lo posiciona como una opción viable desde el punto de vista ambiental.
En términos de rendimiento estructural, se ha comprobado que el hormigón con cemento supersulfatado ofrece una resistencia suficiente para su aplicación en edificaciones, aunque su menor disponibilidad en el mercado actual puede representar una barrera para su implementación a gran escala. A nivel de eficiencia energética, este material presenta ventajas moderadas en términos de aislamiento térmico, lo que permite reducir el consumo energético en climatización y contribuir a la sostenibilidad de los edificios.
El análisis económico realizado compara los costos de fabricación, transporte y mantenimiento del material seleccionado con los del hormigón convencional. Si bien el costo inicial del hormigón con cemento supersulfatado puede ser superior debido a su producción menos extendida, se ha observado que su menor necesidad de mantenimiento y su durabilidad a largo plazo pueden compensar esta inversión inicial. No obstante, su viabilidad económica depende en gran medida de la evolución del mercado y de las políticas de fomento de la construcción sostenible.
Como conclusión, el estudio reafirma que la sustitución parcial del hormigón con cemento Portland por alternativas más sostenibles es una estrategia viable para reducir el impacto ambiental del sector de la construcción. Sin embargo, su implementación requiere apoyo institucional, avances tecnológicos y una mayor concienciación en el sector. La transición hacia una construcción más sostenible no solo implica un cambio en los materiales empleados, sino también una adaptación en los procesos constructivos y en la normativa vigente. Este trabajo aporta una visión técnica y económica sobre el potencial de los materiales sostenibles en la edificación, proporcionando una base para futuras investigaciones y desarrollos en el campo de la construcción ecológica.
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Universidad Rey Juan Carlos
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Trabajo Fin de Grado leído en la Universidad Rey Juan Carlos en el curso académico 2024/2025. Directores/as: Javier Bedmar Sanz, Sonia García Rodríguez



