Abstract
En la madrugada del 27 de agosto de 1758 moría en el Real Sitio de Aranjuez su majestad católica Bárbara de Braganza, esposa del rey español Fernando VI. El entierro se realizó al día siguiente, con arreglo al ceremonial fúnebre acostumbrado, y el cuerpo fue depositado en la cripta de la iglesia de las Salesas Reales de Madrid. En la misa mayor las palabras de despedida estuvieron a cargo de Francisco Javier de Arriaza, obispo de Santander. Sin embargo, durante varias semanas la reina continuó siendo despedida reiteradamente por cada uno
de sus súbditos en los diversos territorios de la monarquía. Cada ciudad celebró solemnidades y exequias en su honor. Por entonces, los miembros del clero tomaban la palabra y recitaban acalorados discursos para glorificar las virtudes de la fallecida.
En este trabajo analizaré el discurso panegírico compuesto y predicado por el canónigo Alfonso García Caro para las exequias de la reina en la Catedral de Ávila en 1758. Me detendré especialmente en el estudio de su estructura y contenido para identificar el decálogo de virtudes y cualidades que se le asignaron a la reina. Como tendremos ocasión de demostrar, el panegirista reconoció en la reina un conjunto de virtudes femeninas tradicionalmente asignadas a las soberanas, pero también reconoció que Bárbara tuvo ciertas cualidades excepcionales
que no eran propias de su sexo, a las que dotó de un sentido positivo.
Journal Title
Journal ISSN
Volume Title
Publisher
Iberoamericana / Vervuert
URL external
DOI
Date
Description
Keywords
Citation
Borgognoni, E. "Bárbara de Braganza y las virtudes excepcionales de una reina ilustrada. Reflexiones a propósito del discurso panegírico del canónigo Alfonso García Caro (1758)", en Versteegen, G y Guillén Berrendero, J. (eds.) La virtud es mujer: la dimensión femenina en la práctica y la teoría moral de la época medieval y moderna.Madrid-Frankfurt: Iberoamericana-Vervuert,, 2026, pp. 253- 271.



