Abstract
Cuando reflexionamos en torno a los problemas ecológicos más significativos, como la desertización, la contaminación, la extinción acelerada de especies o el calentamiento global, llama nuestra atención la discordancia existente entre la solidez del discurso científico que los explica y las respuestas encaminadas a preverlos o resolverlos. La ecología científica revela conexiones evidentes entre esos problemas y la acción humana, al tiempo que siembra dudas respecto a nuestra capacidad para “dominar” la naturaleza mediante la invención y aplicación de nuevas tecnologías. Esta dimensión descriptiva y explicativa del conocimiento ecológico parece afianzarse en los últimos años, pero no sucede lo mismo con su dimensión prescriptiva o normativa, es decir, la concerniente a lo que deberíamos hacer para evitar los males más graves. Las tímidas recomendaciones relativas al ahorro de energía, a la implantación de tecnologías limpias o al reciclado de residuos apenas camuflan la desidia a la hora de tomar medidas políticas realmente eficaces para afrontar individual y colectivamente los problemas. Vivimos así en una época paradójica, en la que los numerosos informes que corroboran predicciones preocupantes se ven acompañados de una indolente confianza en una suerte de providencia tecnológica que impide considerar la crisis ecológica como la cuestión política fundamental de nuestro tiempo.
Pero, ¿a qué obedece esta extraña actitud de parálisis en una era en la que, por otra parte, tiende a adquirir predominio la acción resuelta y eficaz? Si el letargo no es achacable a ignorancia o impotencia, ¿cómo explicar que las sociedades industriales, capaces, por lo demás, de abordar ambiciosos proyectos como la exploración del espacio, ni siquiera manifiesten la intención de acometer un esfuerzo para resolver problemas ambientales que ponen en juego su misma existencia? ¿Por qué no tratan de resolver esos males cada vez mejor conocidos, en vez de continuar transitando confiadamente por la senda que conduce a su agravamiento irreversible? ¿Por qué, incluso, siguen ensalzándose y promoviéndose aquellos valores y patrones culturales que han demostrado hallarse en la base de tales problemas? El análisis de los mecanismos económicos, sociales y políticos que impulsan a las sociedades humanas y, más concretamente, a las sociedades industriales de nuestro tiempo, a caminar por la peligrosa vía de la autodestrucción ecológica, aun gozando de elevados niveles de bienestar y de capacidad técnica, son el objeto central de este capítulo.
Journal Title
Journal ISSN
Volume Title
Publisher
Icaria
URL external
DOI
Date
Description
Keywords
Citation
Arribas Herguedas, F. (2008). ¿Por qué algunas sociedades toman decisiones catastróficas? En J. Riechmann (coord.), ¿En qué estamos fallando? Cambio social para ecologizar el mundo (pp. 51-92). Icaria.



