ANÁLISIS DE SERIES SÍSMICAS EN UNA REGIÓN INTRAPLACA (NOROESTE DE LA PENÍNSULA IBÉRICA)
Fecha
2021
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Editor
Universidad Rey Juan Carlos
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Resumen
Las investigaciones sobre sismicidad suelen centrarse en los bordes
activos de las placas tectónicas, sin embargo, en su interior también se
producen terremotos que generan daño, pero se les presta menos
atención. El noroeste de la Península Ibérica se localiza en una de estas
regiones intraplaca considerada sísmicamente estable, aunque se registra
sismicidad moderada (ej. 5.1 Mw y 4.6 Mw). A lo largo de esta tesis doctoral
se aplican varias técnicas estadísticas que permiten aclarar el mecanismo
generador de sismicidad en esta región. Se han definido dos tipos de
sismicidad: dispersa y agrupada (también llamada cluster). La mayor
proporción de momento sísmico se libera en los clusters (62%), de ahí que
centremos el estudio en este tipo de sismicidad. Se identifican 26 clusters
pertenecientes a 12 localizaciones. Dentro de estos clusters, los enjambres
son la actividad sísmica dominante (69%), mientras que las secuencias
registran los eventos de mayores magnitudes. Altos b-valores, baja
productividad y magnitudes menores de 3.5 definen la sismicidad de tipo
enjambre. A la luz de estos resultados, consideramos la migración de
fluidos como un posible origen de los enjambres en el noroeste de la
Península Ibérica. Un incremento de la productividad (α>1), b-valores
próximos a la unidad y mayores magnitudes caracterizan las secuencias
sísmicas. Entre toda la sismicidad del noroeste peninsular, la localización
de Sarria-Triacastela-Becerreá es destacable, ya que en 1995 empezó una
sismicidad sin precedentes, continua y agrupada, que dura hasta hoy (más
de 25 años) y que liberó el 48% del momento sísmico regional. La
evolución sísmica en Triacastela refleja tres periodos: a) Desde 1995 a
1998/99, la sismicidad es intensa y en forma de secuencias relacionadas
con los terremotos de 1995 y 1997, los cuales dispararon réplicas. b) A
partir de 1998/99, la sismicidad de fondo y los enjambres controlan los
eventos sísmicos. A pesar de la tasa de terremotos decreciente, la
contribución de sismicidad de fondo incrementa. c) A partir del 2013, la
contribución de la sismicidad de fondo es del 55%. Además, se observa
una migración hacia el sureste y a disminuir en profundidad. Proponemos una mezcla de mecanismos como causante de la sismicidad en
Triacastela. Empezando con sismicidad tectónica provocada durante las
secuencias de 1995 y 1997, las cuales iniciaron o facilitaron el ascenso de
fluidos a través de regiones fracturadas de la corteza observado a partir de
1998/99. Considerando esta hipótesis, junto con: a) La alta precipitación
registrada en la región con respecto al resto de la Península Ibérica; b) Las
altas fluctuaciones mareales; y c) La presencia de manantiales termales y
fluidos corticales, nos motivaron a comprobar si estas fuentes de
hidrosismicidad fueran los posibles mecanismos desencadenantes de los
eventos en Triacastela. Las correlaciones de Pearson excluyen la
precipitación y mareas como mecanismos generadores de la sismicidad.
Excluidas estas fuentes, la presencia de helio-3 mantélico a lo largo de las
fallas sismogénicas, y el incremento de precursores geoquímicos en aguas
subterráneas antes de los terremotos de1995 y 1997, podría apoyar a los
fluidos profundos como fuente de migración que induce la sismicidad en
Triacastela.
Descripción
Tesis Doctoral leída en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid en 2021. Director de la Tesis: Fidel Martín González
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