Abstract
Las aguas subterráneas constituyen el principal recurso hídrico en muchos lugares del mundo. Sin embargo, muchas de esas aguas tienen concentraciones de arsénico superiores a los límites recomendados por la OMS. Aunque, en muchos sitios, la presencia de arsénico en el agua no está causada por contaminación directa (por ejemplo, vertidos), la actividad antrópica puede generar las condiciones favorables para que exista una movilización de arsénico geogénico (de origen natural) previamente retenido o presente en la fase sólida, al agua.
Journal Title
Journal ISSN
Volume Title
Publisher
DOI
Date
Description
Citation
Collections
Endorsement
Review
Supplemented By
Referenced By
Document viewer
Select a file to preview:
Reload



