Comunicaciones para salud en países en desarrollo: ¿lujo o necesidad?
Fecha
2009-07-08T09:20:38Z
Autores
Título de la revista
ISSN de la revista
Título del volumen
Editor
Enlace externo
Resumen
La tercera parte de los objetivos de la Declaración del Milenio (Nueva York, septiembre 2000) está relacionada con la salud: reducir en tres cuartas partes la mortalidad materna; en dos terceras partes la
tasa de mortalidad en niños menores de 5 años, y detener y empezar a revertir la propagación del SIDA y la malaria.
Cada persona, colectivo, institución y país debe identificar aquellos objetivos sobre los que puede influir positivamente, valorar la forma más apropiada para canalizar su aportación, descubrir los socios que
pueden ayudarle a hacer más eficiente su trabajo, trabajar con una meta a medio plazo y dar seguimiento y evaluar periódicamente el fruto de su trabajo desde una perspectiva global. Bajo este enfoque multidisciplinar, la única posición personal o institucional que no tiene cabida es la pasividad o el inmovilismo. El Informe sobre Desarrollo Humano del PNUD del año 2001 pone de
manifiesto, por ejemplo, que la contribución del desarrollo de tecnologías apropiadas (rehidratación oral + vacunas liofilizadas y termoestables) a la reducción de la mortalidad infantil es tres veces mayor que la del aumento de ingresos de las familias, y mayor también que el impacto producido por el aumento del nivel de instrucción de las madres. De todo esto se desprende que la ciencia y la tecnología -y el conocimiento
en general- son instrumentos que tienen que ponerse al servicio global de la sociedad.
Esta es una de las razones por la cual la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) y la ONGD Ingeniería Sin Fronteras (ISF) colaboran con otras muchas instituciones europeas y latinoamericanas para
desarrollar tecnologías de comunicación apropiadas para su uso en establecimientos de salud rurales de países en desarrollo. El Programa Enlace Hispano-Americano de Salud (EHAS) (www.ehas.org) investiga
cómo las nuevas Tecnologías de la información y la Comunicación (TIC) pueden ayudar a mejorar los procesos de atención sanitaria y tener un impacto positivo en la salud de las personas.