Soberanía y persona en la tradición jurídica de occidente

Fecha

2024

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Editor

Aranzadi

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Resumen

Aunque a primera vista, el surgimiento del concepto de soberanía pudiera parecer uno de los cambios más radicales en el desarrollo del orden político, la tesis que aquí sostenemos es que estamos ante un proceso que adentra sus raíces en la misma configuración del espacio público, y esto desde su origen, es decir, estamos ante un proceso que ya se anuncia desde el final de la Antigüedad y que resulta consustancial a nuestra idea de derecho. Para esto, el libro propone un análisis de la soberanía que arranca en la misma Edad Media, analizando las líneas que articulan su continuidad a lo largo del nacimiento de la Modernidad. Al ubicar aquí el principio soberanía, el libro pasa a identificar las raíces del concepto, así como su identidad con una específica concepción del hombre. El la tesis del libro, todo esto se produce justamente en el momento mismo en que arranca lo que podemos denominar la tradición jurídica de Occidente. La realidad es que el estado moderno, desde la crisis del sistema imperial de la Alta Edad Media, se basa en el principio de la “soberanía”. Este concepto, es cierto, no aparecerá en su forma actual hasta la denominada Edad Moderna y el nacimiento del Estado como estado nacional, pero la idea de Poder Político era ya una realidad como lo es ahora, y es en esa compresión de lo público donde radica la centralidad del proceso. El mundo romano, es cierto, basaba su idea de política en el concepto “Majestas”, aplicable solo al Pueblo de Roma (“Senatus populusque”) del que emanaba toda autoridad legítima y la Edad Media, hasta la crisis que nos abocará a la Modernidad, no será extraña a su conceptualización, sin embargo, es ahí donde radica ya la sustancia política de su idea. En la Antigüedad, la idea del poder resulta todavía una concepción absolutamente tributaria de la idea de polis. El concepto de poder político se fundamenta, a lo largo de toda esa Edad Antigua, en esa voluntad compartida sobre la que se levanta el ideal de espacio público. En definitiva, la comprensión de una voluntad compartida y que hace del pueblo romano (SPQR) la fuente de toda autoridad. Es decir, la concepción política del espacio público entraña, desde sus orígenes, un ideal democrático -dicho en su sentido radicalmente etimológico- una dimensión popular que recorrerá todo el universo político de la cultura greco-latina. Sin embargo, como se desarrolla en el libro, no es éste el modelo del que surgirá posteriormente nuestro sistema. La Baja Edad Media nos resulta en esto mucho más cercana, no solo en lo cronológico sino fundamentalmente en lo conceptual, de ahí que sea en este período donde veamos aparecer, si no los términos, sí los principios del orden jurídico político actual. Es ahí donde nace esa otra realidad sobre la que se sustancia la vida política en las formas que hoy la conocemos, lo que llamamos, en sentido estricto, Estado y, con él, del cocnepto soberanía. Para conocer el proceso que abocará a este modo remito a mi obra “Leviatán al desnudo”, donde tracé la genealogía de este concepto, pero también y sobre todo, de sus continuidades, expresión de una sustancia común que nos irá configurando como Occidente.

Descripción

Trabajo de antropología del derecho público formalizado desde bases histórico-sociológicas. Partiendo de la crisis medieval del concepto de lo público el trabajo focaliza su atención en los procesos de construcción de las instituciones del estado moderno. Un análisis de dogmática jurídica sobre el concepto Soberanía desde sus raíces medievales hasta la actualidad. (20 páginas) Estamos ante un trabajo que recoge una de mis preocupaciones centrales: la constitución del poder y su legalidad jurídica. El trabajo es el resultado de una serie de investigaciones sobre el sustrato ideológico de las principales instituciones de la vida política en Occidente. Fruto de esta investigación han sido los tres libros que constituyen mi trilogía sobre los fundamentos del Estado Contemporáneo: “La democracia inencontrable”, “La ideología de los derechos humanos” y “Leviatán al desnudo”, donde se deconstruyen las mecánicas ideológicas de nuestro aparato político en los conceptos de Democracia representativa partidista, los orígenes filosófico-religiosos de la doctrina de los derechos del hombre y las bases, no pocas veces también teológicas del llamado Estado de derecho. Quedaba, sin embargo, dos puntos de análisis. Justamente los que vinculan este soberbio sistema de nuestro orden contemporáneo, con el sustrato pre-estatal del denominado orden público, es decir, las relaciones entre lo público y lo privado sobre los que se construye la idea de Politeia. Este punto lo constituyen los conceptos de Soberanía y Persona, justamente el núcleo duro de mi actual preocupación científica y donde trabajo en la actualidad. Quise aprovechar la publicación de esta obra que, tanto por su enfoque, como por la temática y autores convocados, no deja de tener un cierto carácter englobante, para proponer, en las escuetas dimensiones de un capítulo de una obra colectiva, las líneas maestras de mi propuesta de lectura. La idea básica del trabajo es la profunda raíz medieval de ambos conceptos. Soberanía y persona son dos conceptos que nacen de la mano, en un proceso de confluencia de dos gigantescos aparatos jurídicos, el corpus iuris civilis y el corpus iuris canonici sobre los que se levanta la idea de Poder como Jurisdicción. Esta confluencia pone las bases de la construcción de la Jerarquía Católica, cimientos a su vez, esta es mi tesis, de la moderna idea del estado. El capítulo trabaja trazando una línea que me permite unir las bases doctrinales del principio del Princeps Legibus Solutus con el ideal de Persona que, diseñada en su forma actual por la Escuelas de Salamanca, alcanzará sus formas positivas no solo en las Declaraciones modernas, sino sobre todo en los fundamentos dogmáticos de prácticamente todas las constituciones democráticas. Una cadena conceptual no exenta de críticas, como nos informan algunos de los más lúcidos pensadores de los siglos XIX y XX, de De Maistre a Carl Schmitt pasando por la escuela doctrinaria y el mismo Guizot. El texto, desde las escasas disponibilidades de un apartado en una obra colectiva, busca construir bases analíticas para trabajos posteriores tanto propios como de terceros investigadores.

Citación

OLIVÁN LÓPEZ, F., 2024. Soberanía y persona en la tradición jurídica de occidente [en línea]. Aranzadi. Estudios de derecho público y ciencia política: In memoriam al profesor Santiago Rosado Pacheco, ISBN 9788411626897